domingo, 3 de enero de 2016

Pequeña voluntad


¡Ah!, la raquítica y pequeña voluntad del hombre vive en amenaza constante, empujada, tentativamente, hacia su muerte. Lo observo noche a noche, cuando el cuerpo se recuesta al filo de la cama, entregado, inerte y ansioso, ante esa remota posibilidad de caer por un abismo sin fondo, esperanzado de llegar a ese momento clave, en el que se ignora cuándo se termina de caer y se comienza, entonces, a volar… Pero no; La realidad es siempre más fatídica que esto para el endeble de espíritu: En el peor de los casos todo seguirá igual, al borde de la cama, con las vanas ilusiones cavilando, o, en el mejor de ellos, quedarás suspendido en un vacío visceral, sin tiempo y sin razones…


28-12-2015

14 comentarios:

BlueSilence dijo...

Dedicado a todos aquellos que creen en el alma tangible y mensurable pero que piensan que otras leyes no les afectan (i.e.gravedad). Ahora pueden dejar de preguntarse porque no dejan de besar el concreto. Dulce ironía, si tanto les gusta volar, ¿por qué no lo hacen como todos los demás entonces?

Demian dijo...

Hermosa fragilidad la del alma... Bellisimas letras

Esther R dijo...

Sí, el rumbo de la humanidad, si no cambia, creo que va al más nefasto desastre... Pero... siempre quedarán las ilusiones para escapar y otras mil formas.

Precioso, es la primera palabra que me vino a la mente :)

Bon dia, guapa :)

lichazul alqantar dijo...

somos paradojas bípedas
voluntades lacónicas y otras desbordadas

somos
solos
sobrevivientes de paso

abrazos

BEATRIZ dijo...

Dejarse columpiar por ese vuelo nocturno, qué mágico y fátidico caer en el pensamiento de la muerte, fatídico porque en la muerte ya no hay vuelo, ni ilusiones vanas o no, ni sueños, ni día y noche, quizá ni tiempo haya.

Feliz comienzo, me da gusto pasar por aquí.

**kadannek** dijo...

A las personas les gusta el drama y la fatalidad. Vivir al borde con emociones alteradas. Quieren alzar su propio vuelo pero no hacer el esfuerzo, quizás, del primer impulso para despegar. Como sea es un proceso doloroso y contradictorio.
Muchas gracias por tu visión.

**kadannek** dijo...

Sin duda alguna el alma es un misterio atractivo y magnético aunque sea por piezas.

Carmen Magia dijo...

Es profundo lo que escribes... Muy bueno.

Mi voluntad es débil...

Muchos besos.

Volarela dijo...

Creo que nos pasamos el tiempo (y las vidas) tratando de desarrollar la voluntad del espíritu. Cuando lo logremos todo lo deseado será posible.
Como siempre: Interesante.
Muchas gracias por tus agradables comentarios en mi blog. Estoy ahora en mi formato "descanso social" volcada en mis libros.

Abrazos de luz :)

Laura. M dijo...

Pues placentero dejarse caer después de un largo día y que vuelen sueños..
Un beso.

Mar dijo...

Caramba! Consigues llevar al lector a ese punto en el que no sabes si estas ya dormido o sigues en el intento... creo que la voluntad en este caso queda vencida (ni siquiera es pequeña)

Bss.

**kadannek** dijo...

-Esther; Hola querida mía, qué gusto tenerte por aquí. Sin duda te esperaba, así que gracias por venir. justamente parte de esta reflexión trata el asunto de las ilusiones, cuando están rotas, lo único que deseas es entregarte a un abismo sin fondo, desaparecer, ser olvidado del mundo y a su vez, olvidarlo a él. La idea es no entregarse de forma tan extremista a esas emociones y entender que podemos crear un plan B.

-Lichazul: Siempre es un placer contar con tus comentarios tan poéticos y acertivos. Eso somos muchos, sobrevivientes de paso, puro caos manifiesto tratando de encauzar esa energía.

-Beatriz: Me alegra tenerte por aquí, hace tiempo no te veía. Sin duda alguna el sentido fatídico, la fatalidad inexorable, ese revuelo, ese desorden emocional, pueden ser maravillosos y creativos, pueden ser una oportunidad para ir hacia mundos internos inexplorados, pero también son un vicio extremista, como le comentaba a BlueSilence, A las personas les encanta el drama y vivir al borde de emociones alteradas. A estas alturas me parece una enfermedad social.

-Carmen Magia: Saludos, estimada. La voluntad de muchos es débil, poco se nos ha enseñado a desarrollarla. Es un asunto de práctica y perseverancia. Puedes flaquear en algunos campos, pero estoy segura que eres muy fuerte en otros. Gracias por tu sinceridad.

-Volarela: Ha dado en el clavo, compañera: Sólo desarrollando una voluntad firme todo será posible al fin. Una estrategia es ponerse pequeños objetivos, metas simples. No es por ser facilista, pero me parece un plan efectivo y que cualquiera puede hacer sin frustraciones. Al cumplir metas simples iremos acumulando el estímulo necesario para continuar.

-Laura M.: A veces es un placer sin comparación el abandonarse, el olvidarse de todo y de todos, incluso hasta de sí mismo para recobrar las fuerzas. Saludos, estimada.

-Mar: Es una sorpresa tenerte por aquí, no sé por qué dejaste de venir, pero agradezco tu regreso. Si causé alguna reacción en el lector, independiente de cuál sea, lo tomo como un logro en conjunto. Esa es la idea, compartir. Gracias por tu comentario. Saludos.

Rayén dijo...

KADANNEK, HOLA!!

Es muy interesante lo que dices, yo soy de esas personas que viven en las nubes jajaj... ahí voy soñando por la vida, soñando con volar. Creo que nuestra mente puede ir y venir de otros espacios y nuestro espíritu es libre... puede crear fantasear y pensar en lo que quiera.
Este es un relato para reflexionar.
Mi bella amiga, gracias por estar ahí en mi círculo cercano de amigos y por comentar.
Un abrazo gigante y besos.

**kadannek** dijo...

Rayén: Qué bello tenerte por aquí, chica! días sin contar con tu presencia, espero andes muy bien, preparando nuevo material para hacernos reflexionar.
Comprendo lo que dices, la mente no tiene límites reales más que las falsas barreras que nos autoimponemos. La imaginación es la clave para avanzar, pues nos ayuda a ser creativos, a encontrar soluciones astutas e inteligentes, pero este escrito, en realidad, se enfoca más bien en la parte no tan linda del asunto; el dejarse abatir por los propios pensamientos turbulentos acompañados de emociones caóticas. El filo de la imaginación mal dirigida.

Cariños!