domingo, 24 de junio de 2018

Cambios



A veces los demás no están tan preparados para tus cambios tanto como tú mismo. Es lógico, ya que cada uno va viviendo sus procesos según su ritmo y evolución. Sin embargo, diría, todos queremos que el resto se alegre de nuestros avances, progresos y decisiones; aunque es de esperar que algunas de esas modificaciones en nuestra vida sorprendan o alteren a las personas que están a nuestro alrededor. En muchas ocasiones esas reacciones no son las que quisiéramos, porque esa “sorpresa” que manifiestan ante tus elecciones puede aparecer con un son de crítica, reclamo, regaño o rechazo. Está bien, cada uno es dueño de sus reacciones y no por eso, necesariamente, tus decisiones van a ser las incorrectas, sobre todo cuando se trata de escucharte a ti mismo. 

La mayoría de las personas sufrimos cuando hacemos oídos sordos a la voz clamante de nuestro corazón, que nos pide casi que a gritos una transformación en nuestro estilo de vida o tomar las riendas en una situación determinada, pero no lo hacemos. Queremos complacer a los demás, y tenerlos satisfechos y orgullosos, pero ¿a qué costo?, sacrificar nuestra identidad o los deseos más profundos de nuestro verdadero ser no lo vale. Si nos aman, tarde o temprano, la vida misma nos ayudará a que recapaciten y nos acepten, y si no es así, deberemos ser fuertes y nosotros darles el valor que se merecen nuestros deseos, sueños y objetivos, le duela a quien le duela. Obviamente hablo desde la idea que todo lo que hagamos sea -en intención-, en armonía para todo el mundo.

Vivimos en una cultura de tradiciones y costumbres, en donde nos acomodamos en el confort de la rutina y lo conocido, por ello, si llegas -como yo a finales de la semana pasada- con un corte radical de cabello, las personas verán quebrada la imagen que tienen de ti. Cuando tu aspecto, cuerpo o circunstancias “sufre” una transformación o ajuste, los demás tardan en asimilar este cambio, porque en general, como sociedad, no se nos prepara para los cambios, así sean tan pequeños como el de este ejemplo. Algunos amarán esos cambios en ti, a otros los desconcertarás, y sin dudarlo, habrán otros que no te darán su aprobación; pero tus razones son las que realmente importan, validan y sostienen éste u otro tipo de cambios. Confía en tu criterio. Al fin y al cabo, somos dueños de nuestras vidas y de la forma en que decidimos caminar nuestras rutas.

11 comentarios:

AMALIA dijo...

A veces es necesario hacer cambios en nuestra vida. Lo importante es ser fieles a uno mismo y, efectivamente, actuar según nuestro criterio.
Un abrazo.

lunaroja dijo...

Qué buen artículo!
Es tal como expresas,los cambios en general generan rechazo en los otros. NO sé si es por miedo,no sé si es por inseguridad,o simplemente porque algo se mueve de lugar y no gusta.
Rompe nuestra rutina, y nos hace mirar algo distinto.
Por eso es tan importante tener claro que los cambios, son modificaciones necesarias en nuestras vidas le pese a quién le pese. Como bien dices tú, si te quieren, lentamente los irán asimilando y terminarán acepándolos (así como nosotros tenemos que aceptar los cambios de los demás)
En todo caso es importante estar abiertos a ellos, tanto para los nuestros como para los de los demás!
Un abrazo y feliz domingo!

Mª Jesús Muñoz dijo...

Kadannek, me viene de maravilla tu artículo y lo comprendo perfectamente, porque en estos momentos estoy viviendo esa etapa de cambios físicos y psíquicos...La vida nos pide renovación y es necesario que lo hagamos para no quedarnos estancados en la costumbre. Hemos de tomar las riendas de nuestra vida y ser fuertes y valientes para emprender nuevos retos y etapas, que nos ayuden a superarnos...Los demás deben aceptarlos, porque nada es porque sí, todo tiene su sentido y su lógica.
Mi gratitud por tu cercanía y amistad, amiga.
Mi abrazo y mi cariño, Kadannek.

Beauséant dijo...

A veces, para nosotros, un cambio es algo que se ha meditado, que ha llevado meses de analizar los pros y los contras, pero desde fuera ese proceso no se ve. De repente, un día, cambias de trabajo, de pareja o de aspecto, y parece una decisión de un día para otro... Por eso, muchas veces es complicado de aceptar esos cambios.

Otras veces quizás sea un poco de envida, ¿no? Esa persona se ha atrevido a hacer algo que tu nunca tuviste el valor de emprender y, bueno, aunque la quieras mucho una parte, pequeña y miserable en tu interior, quiere verla fallar...

Peleo cada día con ese tipo de sentimientos y creo que los tengo casi acorralados, aunque a veces den algún zarpazo ;)

Alma Baires dijo...

Ainsssssssssssss ¡cómo te entiendo! Es verdad cada cosa que aquí expresas; lo he vivido en mi piel... Seis años atrás hice un cambio radical como ese que planteas, y fue muy difícil para todos los que me rodeaban... sin embargo, ha sido una buena prueba también, he comprobado quién era quien, donde los hechos acompañaban las palabras, y donde éstas eran sólo ecos de cosas repetidas al infinito... en fin, los cambios, cuando son verdaderos, motivados, cuando nacen del profundo del alma, son siempre para mejor y bienvenidos sean.

Me alegra muchísimo volver a leerte, de verdad... besotes enormes ♥

tanci dijo...

Los cambios radicales no los llevo muy bien. Me producen cierta inseguridad y hacen que me tambalea. Prefiero los cambios lentos, mediados y adaptándose pico a poco a mi andar por la vida. Por otro lado, me planteo, a qué cambiar si lo que estás realizando no está mal y con tu propio andar vas consiguiendo tus propios objetivos? Uhm... No sé... Tu escrito me hace reflexionar y replantearme ciertas dudas. Gracias. Un abrazo.

Flor dijo...

Hola Kadannek , tienes razón en lo que dices , pero también es verdad que en algunas ocasiones tendremos que hacer cambios , aunque los demás no los quieran o no les guste , y según sean los cambios si se trata de un corte de pelo , en mi caso , si me corto el pelo a lo chico a mi padre y mi familia y amigos les gusta , pero cuando dices de cambiar el color de mi pelo ya no les gusta tanto .
Y sin embargo el tema es algo diferente , son muchos los que por no defraudar a cierta personas , optan por tomar la decisión de lo que a decidido esa persona , por que piensa que esta persona tiene más claras la mira , no se si esto último lo entenderás , me alegra el que hayas vuelto por mi blog , y no te preocupes que no tienes que disculparte por nada , saludos de flor.

Ángela dijo...

Hola Kadannek.
Suscribo tu entrada. Estoy en esa onda.
Los cambios físicos que podemos crear y provocar no me parecen tan importantes como el cambio o transformación interior.
Cada uno y solo cada uno puede recorrer su propio camino. El pensar si los demás lo aceptan o no, es algo que cada persona le dará relevancia o no. Yo no se la doy.

Me ha alegrado volver a verte por mi espacio y sentir tus palabras tan cercanas y tan verdad.
Un beso.

Paloma dijo...

Me ha gustado mucho cómo lo has explicado. Debemos ser más valientes y no dejarnos influir por lo que otros quieren o esperan de nosotros. Así seremos más felices.
Me ha venido muy bien esta lectura.
Un abrazo, Kadannek.

Volarela dijo...

No se puede decir mejor, ni más equilibradamente.
Quizá una de las razones por las que venimos aquí sea la de desarrollar nuestras potencialidades, nuestro Ser en toda su extensión, por ello no puede reprimirse jamás ante opiniones ajenas. Los demás tienen exactamente la misma labor :)

Un gran abrazo, Kadanek. Sigo de montaña en montaña, sin casi tiempo, pero he dejado un breve post que puede que me dure meses renovar.. ja, ja. Hasta prontito :)

https://maiteia.wordpress.com/

**kadannek** dijo...

-Amalia: Me adhiero totalmente a tu manera de pensar sobre este tema. Un abrazo.

-Lunaroja: Gracias por tu apreciación sobre este artículo, es motivador. Como bien dices, la importacia de todo radica en estar abiertos y receptivos ante los cambios, sean nuestros o ajenos, entender que es valioso y necesario enfrentar y efectuarlos para avanzar. Un abrazo grande!

-M. Jesús Muñoz: Hay que estar muy atentos ante ese llamado de renovación, porque siempre es para mejor. Como dices, la idea es no quedarse estancado, la costumbre muchas veces bloquea o actúa como un escudo para no enfrentar lo nuevo. Un abarzo y éxito en esta etapa.

Beauséant: Estoy de acuerdo con lo que dices. Como nadie vive en el mundo interior más que en el propio, a veces es difícil asimilar los cambios ajenos que parecen tan repentinos y hasta bruscos. Pero justamente como se ignora todo el proceso hasta llegar a esa decisión, es que no es sensato juzgar o criticar de buenas a primeras. Hay que darle una oportunidad al cambio.
Y sí, seguro que más de una vez la envidia o alguna emoción similar entra en juego, porque el otro se atrevió a avanzar pero tú no, sigues en tu triste y empobrecido ritmo rutinario.

-Alma Baires: Me alegra leerte también, agradezco este re-encuentro tan ansiado.
Y también concuerdo con tu experiencia y opinión. Los cambios no vienen solos, traen consecuencias y muchas veces revelas las verdaderas caras. Me alegra que, pese a lo difícil que debió de ser ese momento, lograras nutrirte con esa experiencia. Besos.

Tanci: Quizás no siempre es necesario cambiar, la idea es ir encontrando la ruta que más se ajuste a tu andar. También prefiero los cambios paulatinos, ir reajustando según se amerite, pero en otras ocasiones se necesitan sacudidas grandes. Saludos.

-Flor: Es un poco molesto cuando se harman trabas por cambios que sólo le son pertinentes a la persona. Si deseas cambiarte de color el cabello es una experiencia que tienes derecho a pasar; obviamente se pueden aceptar recomendaciones, sugerencias e ideas, pero al final, sólo tú eres la responsable de esa decisión. Yo que tú me aventuraría si tengo ganas.
Y sí, hay ocasiones en que toca aceptar decisiones agenas aunque no nos parezcan o no las entendamos del todo, es la ley del libre albedrío. Saludos.

-Ángela: También considero que los cambios internos tienen más peso, pero incluso un cambio externo tiene su raíz en el interior, por eso no me parece correcto cuestionar sin escuchar primero, o al menos hacer el intento de entender. Hoy en día tampoco le doy mucha improtancia a lo que digan y decido por mí. Es liberador. Saludos.

-Paloma: También pienso que es una cuestión muchas veces de valentía, aunque cuesta no dejarse influenciar por las restriccciones de los demás, hay que dejarlas de lado. La gente suele proyectar sus autolimitaciones en los otros.

-Valorela: Esa es la idea, evolucionar, crecer, mejorar, desarrollar potenciales y no limitarse por otros.
Ojalá volvieses, se te extraña por aquí. Un abrazo de luz!