jueves, 5 de agosto de 2010

Adiós a los niños (C. W.)


Lo que leerán a continuación es parte de la columna "Adiós a los niños" escrita por Cristián Warnken (Periodista, columnista, profesor de castellano y conductor de "una belleza nueva") publicada hoy para el diario El Mercurio.

"(...)¿Es que se había olvidado este padre distraído de que estamos a las puertas del Día del Niño? Gran día de la mentira travestida de verdad, de la gula metamorfoseada en necesidad. He aquí la fiesta de la incontinencia y la bulimia, el juego perverso de pedir y dar, el bombardeo de las marcas sobre las caritas rubicundas. He aquí el nuevo cuento para niños modernos, cuentos con final feliz, con brujas vendedoras y magos del marketing. Y he aquí a los nuevos hermanos Grimm: creativos de agencias publicitarias, dispuestos a no dar tregua por semanas a ningún hogar, a ninguna familia, con sus cuentos edulcorados y facilistas. Folletería invasiva, jingles a granel, imágenes cayendo del cielo como meteoritos sobre el planeta de la inocencia.

Cuando termine el tan anunciado día, ya no habrá niños sobre la Tierra. Una nueva raza de adictos a todo tipo de juguetes y golosinas de última generación reemplazará a los niños que jugaban a hacer crujir las hojas, a leer cuentos legendarios, a cantar canciones y a imaginar figuras en las nubes. Una vez anestesiado el aburrimiento, muere la infancia. La infancia que crea, inventa, sueña, la que se deleita y asombra con lo mínimo, lo que está a la mano, lo que florece en la sencillez y la carencia. Ahora todo sobrará, hasta los padres, el amor, la música del viento, la palabra humeante y necesaria. Ya no bastó con que muriera Dios hace siglos, asesinado por la incompetencia de nuestros tatarabuelos que lo mataron con sus verdades viejas, gastadas e hipócritas. A nosotros nos estaba reservado un crimen más alevoso aún: el asesinato de la infancia.

Un asesinato sin sangre, silencioso. Sin comentarios filosóficos. Un asesinato en serie, que en todas las ciudades del mundo donde reina la abundancia, saca a los niños de sus juegos, los bota de sus caballos de madera, les quita los guijarros de sus jardines (el oro de sus botines y tesoros imaginarios), para lanzarlos a un abismo multicolor donde cada cual es devorado por los monstruos de sus propias pulsiones e incontinencias(...)"

Para leer la columna completa vaya a: "Adiós a los niños (C. W.)"


6 comentarios:

Blood dijo...

No me he perdido, sigo estando donde estoy sábado tras sábado; pero ello no será así la próxima semana, pues mis ideas vagas cumplirán 5 años al aire el domingo 15.

Saludos sangrientos

Blood

Conciencia Personal dijo...

Duro y verdadero, niños prefabricados por los medios, por los juegos y ahora por el internet...Ariel Dorfman no estaba equivocado en su libro "Para leer al Pato Donald"

Amiga, hace unos momentos te envié algunas fotos y tu correo me las rebotó, te escribí, checa cuando tengas tiempo. Besos, Monique.

Esther dijo...

Bueno... creo que todo esto ya está pasando, lamentablemente y también otras cosas terribles que harán que muchos nos perdamos y sigamos perdiendo... Es así. Un asco. Pero, nosotros lo hemos querido y lo queremos, con nuestro egoísmo. Hará tanto frío que no sé cómo muchas almas podrán resistir ni respirar. Pero es así. ¿Será fácil acostumbrarse al frío? Va a ser duro pero, bueno, existe el refrán que dice "A todo se acostumbra uno". Quizás sea terrible caer en esa costumbre, ese vacío sin gravedad pero, por lo menos salvará del posible dolor. El mundo que tenemos es el que nosotros queremos. Y lo siento, siento ser catastrofista pero, es lo que veo y lo que siento, sobre todo últimamente. Pero, veo un futuro terrible. Ojalá estuviera equivocada y fuese capaz de volar como antes y no caerme al suelo pero... tiene toda la pinta... de oscuridad. Aunque a veces encuentras pequeños haces de luz, cosas aparentemente insignificantes y pequeñas y a la vez grandes, así que cuando se encuentra una por casualidad en las calles de la vida, conviene aprovecharlas y guardarlas con una pequeña sonrisa de agradecimiento en el corazón.

P.D: vengo fugazmente. Ya dije que soy una estrella fugaz ahora :) y a menudo ausente, sobre todo en este mes.

Un saludito y gracias por tus palabras. Aunque prefieras reservar opiniones, no pasa nada pero, si alguien no está de acuerdo conmigo, también. Siempre está bien leer también divergencias: a veces también son puntos que pueden favorecer una reflexión mínima. Saluditos y feliz resto del invierno o del verano.

Por cierto, excelente tema. Me recordó también a mi padre, que decía que él en sus tiempos y dadas sus circunstancias jugaba con piedras e imaginaba animalitos, lo que sin duda le estimularía la imaginación como yo no lo hice... aunque ahora, para los niños es aún peor que en mis tiempos.

Яakro dijo...

La pérdida de la inocencia llega cada vez más temprano. Es una pena, pero parece que el avance de las sociedades de consumo es imparable.

Me pregunto qué necesitará el hombre para darse cuenta de las aberraciones que está cometiendo...

Kainrus Beheremont dijo...

Saludos mi querida kadda, hacia tiempo ya que no habia visto tu columna, pero extraños los textos de la kadda de la guerra que conosco desde hace rato, espero no pierdas ese aspecto tan interesante de ti.

volviendo al comentario. En ocasiones me encanta como un escritor para divulgar una idea interesante sea adornada con tantos golpes de conciencia que en forma implicita impactan al lector, la pregunta es..En una epoca donde el mismo autor se esta quejando de una generacion que no entiende la belleza de la vida, donde toda la gente espera respuestas de si o no, es necesario el toque poetico?.

El punto aqui se encunetra en que la culpa la seguimos teniendo aquellos que tienen el control de los medios ydel poder, en este caso el correspondiente a nuestra generacion de 1970 en adelante. Me gustaria escuchar alguna propuesta autentica de como mejorar la situacion en vez de solo escuchar la queja, claro, la solucion la tienen todos, el problema es.... ¿se pondra en practica?. Me agradó el articulo, creo que tengo que reflexionar como influye mi persona en la crisis venidera de los proximos años.

nos veremos pronto.

**kadannek** dijo...

Agradezco a todos por sus comentarios, mas respondo a Kainrus: Las columnas se caracterizan por el estilo libre que se le permite al columnista, pero sin olvidar que la intensión es promover algún punto de vista haciendo o tratando de hacer conciencia sobre algún asunto, dando a entender al lector el cómo debería actuar o qué postura debería tener sobre dicho asunto. Así que si este columnista le da "un toque poético" no tiene ningún problema mientras llame la atención y nos haga reflexionar sobre algo.
Obviamente tienen que haber "quejas" porque la idea se trata el hablar sobre temas que al autor le importan. La idea de las columnas es dar una opinión e interesar al lector. ¿Cómo poner algo en práctica si no se tiene una visión primero?

Saludos.