domingo, 21 de febrero de 2016

Los Saturnos devoradores




En la antigua Roma existió un ambicioso y temible dios, protector de la agricultura y la cosecha, que por un pacto habría de matar a sus hijos una vez nacieran. Hablo de Saturno, hijo de Urano y Tellus, regentes del Cielo y de la Tierra respectivamente. Hermano menor de Titán, quien, por ser el primogénito exigió la eliminación de los sobrinos varones que tuviese, a cambio de permitirle gobernar a su hermano, para así, luego del fallecimiento de éste, poder recuperar su trono sin el estorbo de otros sucesores más que sus propios hijos.

Al tiempo, Saturno contrae matrimonio con Ops, más conocida como Rea en la versión Griega. Como era de sospechar, la bella diosa de la abundancia, la fertilidad y el trabajo de la tierra, dio a luz a varios hijos que no pudo salvar de las garras de su despiadado padre, que, movido por la promesa hecha a su hermano Titán y el propio temor de ser destronado por uno de sus hijos, arrebató a cada recién nacido de los brazos de su desconsolada y desesperada madre. Pero ésta, cansada de este atroz tormento logra salvar a Júpiter (Zeus), dándole una piedra a su padre para que la comiera en lugar de su hijo, el que luego, instruido lejos del calor de su hogar, una vez adulto, ya convertido en el dios del rayo, batalla contra su padre, derrocándolo y exigiéndole regresar a la vida a sus hermanos asesinados. 

Es de admitir que el drama de la mitología occidental no tiene comparación, es mejor que cualquier ridícula telenovela. Esta historia en particular me recuerda las palabras de una profesora de filosofía: “Si los hombres son viles, los dioses Romanos y Griegos son 10.000 veces más viles”, porque tanto sus defectos como sus virtudes están sumamente exacerbadas; por ello hay tanta venganza, traiciones, rencores y batallas deshonestas entre los dioses de la historia antigua. 

Diría que esa fatalidad inexorable del destino es la que inspiró y quiso plasmar Francisco de Goya y Lucientes con su tan impactante y emblemática obra, tanto para él como para la historia del arte, conocida como: “Saturno devorando a un hijo”, la cual forma parte de la colección de las llamadas “Pinturas negras” (por la utilización de pigmentos oscuros en consonancia con la temática sombría), decorando las paredes de “La quinta del sordo” que el autor adquirió en 1919.


Si se observa un momento esta obra, esa representación simbólica del sufrimiento y profunda melancolía del artista, ese dramatismo escandaloso que le da el clásico toque maldito de un pobre diablo subyugado por el paso del tiempo, que lo devora absolutamente todo imparcialmente sin piedad, es inevitable sentirse perturbado y abstraído a la vez. Cabe destacar que muchas veces se asoció al dios de la cosecha, Cronos (otro nombre con el que se conoce a Saturno) con Chronos,  dios del tiempo, el que desintegra todo a su camino.

...Me es inevitable hundirme en esta escalofriante y cautivante imagen, en donde el fondo oscuro parece representante del vacío, sin dejar escapatoria a ningún atisbo de vida, destacando la monstruosidad y deformidad de este inescrupuloso ser. Goya escoge justamente esta escena espantosa y magnífica, en que Saturno, sin remordimientos, no le da tregua al infante, en este aterrador ritual antropófago, uno de los peores “pecados humanos” en el cristianismo, pero él... No es ni humano, ni cristiano (agréguese risa malévola de ultratumba en esta parte).

 "¡Será para nosotros menos triste
Que comas nuestra carne miserable!
Tú puedes despojarla; tu la diste."
(Canto 33 del Infierno. Dante Alighieri)


Posiblemente Goya fue inspirado por el Saturno de Peter Paul Rubens, otra obra chocante, cruel y excelente en su técnica, a su vez, influenciada posiblemente por el estilo de Miguel Ángel, artista Italiano. 
Otro cuadro horrible en su significado, en el que el dios desgarra sin misericordia el pecho de uno de sus indefensos hijos; la expresión del niño es insoportable para cualquiera con un mínimo de sensibilidad humana. Y el gesto de este terrible padre, que sostiene una guadaña representativa de la agricultura para Romanos y Griegos, pero que a nuestra generación evoca, más bien, el recuerdo de la intransigente muerte, es un espanto total.

A mi ver, estas exquisitas obras resumen, focalizan y enfatizan sin tapujos la inmisericordia, el horror y las miserias internas en actos cruentos y despreciables por codicia y egocentrismo provocadas por el miedo. Los apludo, por la ferocidad y falta de escrúpulos. Hay que enfrentar grandes bestias personales para plasmar algo así, sin sentirse abatido o consumido en el intento. 

11 comentarios:

Beauséant dijo...

Cada vez que veo un cuadro de Goya no puedo evitar pensar en España... los dos tipos enterrados hasta la cintura y dándose palos, las clases altas con sus sonrisas estúpidas entregadas a sus juegos, el viejo enloquecido que se lleva por delante a sus hijos (al futuro) para poder seguir en el poder..

Creo que Goya no estaba loco, España y sus incapacidad de entenderla lo volvieron loco...

Elisa Alcántar C dijo...

el titan del tiempo
siempre devorando a sus hijos

abrazos

Elisa Alcántar C dijo...

gracias por tu huella
sé muy bien la diferencia
por eso me refiero al tiempo
ese es el meollo de todo nuestro andar humano

ten una jornada preciosa

Mª Jesús Muñoz dijo...

Kadannek, conozco la obra de Goya y sus momentos finales con sus pinturas negras...Ahí estaba sordo, recluido en su casa, distanciado del mundo y absorto en un gran pesimismo...No es extraño que en ellas mostrara su ánimo, su desesperanza y decepción...Por otro lado, el hombre en su ansia de poder se vuelve un monstruo, sin sentimientos. Posiblemente Goya realizara una crítica directa a la ambición humana con esta pintura...Siempre me impresionó este cuadro y admiro su capacidad y su temple para pintarlo.
Mi gratitud por hacernos reflexionar, amiga.
Mi abrazo y mi cariño,Kadannek.
M.Jesús

BEATRIZ dijo...

Algo anda mal con mi ordenador, no puedo ver las imagenes. Pero si que me han llevado tus palabras a esos recónditos instantes oscuros de la humanidad, incluídos dioses y titánes que nos inventamos en dichos momentos.

Me gustó mucho el infierno de Dante, es genial, así como lo de Miguel Angel.

saludos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Algo para destacar es el agradecimiento de los dioses a los amigos mortales.
Algo de los que algunos se querían aprovechar mal, como Ixión.

Un detalle inquietante que no se nombra tanto. Y es que al ser inmortales los hijos devorados, el sufrimiento no terminaba con la muerte. Tal vez continuaba en el momento de ser devorados. Algo de los que los rescató Zeus, el menor de los hermanos Olímpicos.

Loren dijo...

¡Ay Goya!

No soy fan de este gran artista, sus inicios me aburrieron, como me suele aburrir todo lo del rococó. Pero supo dar origen a un período completamente mágico, capaz de sentir la naturaleza, la vida y al hombre mismo; un período donde lo subjetivo y el amor del propio yo dan pie a la libertad del artista. Hablo del romanticismo.

Este movimiento es el que eleva al artista a ser único, pues permite que éste intervenga de forma creativa tomando en cuenta la conciencia del yo. Se presentan obras imperfectas que te demuestran que el artista también lo es. Es la representación de los sentimientos más puros y profundos plasmados en una obra.

Cuando Goya empieza en el romanticismo, estaba gravemente enfermo. Imagínate la cantidad de emociones y sentimientos que hay en todas sus obras de la era romántica. La obra "Saturno devorando a un hijo" la pintó en una pared de su casa, no fue sobre lienzo. Esta obra formaba parte de la decoración de la hacienda de Goya. ¿Te imaginas tener en tu casa una pared pintada con semejante imagen? Opinión personal: esta obra transmite la desolación y el paso cansado de un ser hacia su muerte. Goya busca expresar su pesar y su agonía, sus ansias de mantenerse vivo. No se soporta enfermo, incapaz... los trazos de la pintura, que eran tipo manchones, es una forma de demostrar rebeldía ante lo perfecto, lo delicado, lo sutil. Todo lo que carecía Goya en ese momento.

Es una excelente obra, más por lo que dice del artista que por la misma pintura en sí.

Gracias por haber publicado tan maravilloso tema.

Patricia dijo...

Wow, me dejaste asombrada por la riqueza de tu post, la explicacion...el toque de analisis y la puerta a la reflexion! Gracias mil por compartirlo...
Goya y su creatividad, a su manera sufrio mucho y se plasma en sus pinturas negras. Ahora que me pongo a pensar, quizas la historia de Dioses en la mitologia no distanciaba mucho de la realidad humana...he visto padres "arrebatar" el alma a sus hijos con sus actitudes, como si a otro nivel del carnal les comieran el "espiritu"...causandoles dolores psicologicos posteriores...
Quizas muchas culturas pretendian demostrar que los dioses tambien tenian un lado negativo y cruel, una debilidad que podia causar mucho danyo...y que los humanos deberiamos aprender de lo positivo y negativo para poder vivir mejor.
Me encanto leerte, realmente me dejas con la reflexion y con el deseo de regresar a encontrar mas de tus lindos escritos!
Besos, feliz fin de semana!

Maite S.R dijo...

¡Excelente!
Me ha encantado todo el análisis que haces. El énfasis, la fuerza y síntesis de tu texto.
El cuadro de Rubens casi lo siento más terrorífico, por ser más realista, refinado, blando... El niño, realmente, no se puede mirar sin temblar.
El de Goya me espantaba mucho en mi juventud. Es de esos horrores que una puede llevarse a sus pesadillas. Negrura en estado puro.
El hecho de devorar, además de matar, ese canibalismo gratuito, hace referencia a símbolos muy oscuros del mal, con los que Goya estaba bastante obsesionado. Sus cuadros de aquelarres son ejemplos de esa sangre inocente ofrecida al diablo por brujas y monstruos. Las pinturas negras son ejemplo máximo de locura, miedo y muerte en el mundo de la pintura; así como sus escalofriantes grabados de la guerra.

Ha sido todo un placer volver por tu rincón a disfrutar del arte y el pensamiento.

Muchos besos

Anónimo dijo...

La perfecta descripción de la humanidad, ni más ni menos. Me parece muy rebuscado describir al mismo Goya en sus cuadros por el simple hecho de que el romanticismo sea el movimiento artístico donde fluyan los sentimientos más profundos del artista.

**kadannek** dijo...

-Beauséant: Gracias por tu comentario, traes a colación un punto importante. ¿Qué lo desquició? mayormente son factores externos que nos sobrepasan y nos hacen perder el centro y equilibrio interior. Pero hemos de admitir, que una mente perturbada a veces crea del mejor arte o al menos, del más llamativo.

- Elisa Alcántar C: Gracia por tu visita.

-Mª Jesús Muñoz: Sin duda este cuadro dice mucho, tanto humanamente hablando como de sí mismo. Por eso, buscando el trasfondo de esta elección que hace Goya, expuse la historia del dios Saturno en un intento por encontrar esa verdad, la profundidad de la obra. La ambición, la fragilidad de la vida, el paso del tiempo, el miedo, todo esa crisis está plasmada en esta pintura y de alguna manera también en la de Rubens, quizás, ambos motivados por distintos factores. Gracias por tu opinión.

-Beatriz: De verdad lamento que no puedas ver las pinturas, porque se pierde mucho al no apreciarlas visualmente. Ojalá las puedas ver por internet o en algún libro de arte, porque son impactantes y vale la pena profundizar sobre ellas.
A mí me encanta Dante, creo que un clásico que indiscutiblemente debe ser leído, aunque sea a fragmentos. Miguel Ángel, diría, es de mis pintores y artistas favoritos. Un abrazo. Gracias por estar.

-El Demiurgo de Hurlingham: Ese es un destalle muy interesante a tener en consideración. Sé que no tiene que ver, pero me ha hecho recordar al Fénix, el ave mitológica que renace de sus propias cenizas. Se habla de vida eterna, pero por lo mismo, de muerte eterna.

Un saludo.

-Loren: Hay algo esencial en esta corriente propia de la época, que justamente Goya proyectó, se dice que a propósito: El detalle de lo imperfecto. Se revela contra lo pulcro, lo limpio, lo bien definido, mostrando, como dices, la imperfección del hombre y de sí mismo, enfrentado a su horror. En ese entonces Goya estaba enfermo además, ya no pintaba como antes, pero pienso que fue una excusa ideal para mostrar este punto.
Muchísimas gracias por tu opinión y gran aporte, me encantó, me siento enriquecida.

-Patricia: Pienso en Goya como un ser atormentado que utilizó el medio del arte para, no sé si liberarse, pero sí para soportar la carga. La obra en simbólica en sí misma, no sólo por el mensaje que intenta entregar con respecto a este dios, o hacia la humanidad, sino lo que quería sacar y vomitar de dentro de sí mismo. Para escoger y retratar esta escena se necesita o mucho valor o mucha desesperación.
También he visto a ese tipo de padres y es una impresión que me impacta y entristece mucho. Incluso he visto cómo los anulan con excesos de cuidados, imposibilitándolos para escoger sus propios caminos y tomar sus decisiones. Se aventuran sólo a rumbos complacientes...
Gracias por venir, te extrañé mucho!

-Maite S.R: En lo personal en cuanto a técnica prefiero por mucho a Rubens, sobre todo por la influencia que ejerció el estilo de Miguel Ángel en él, uno de mis artistas favoritos de todos los tiempos. Es muy terrorífico el cuadro justamente por ese realismo y porque tenemos el rostro vivo del infante sufriendo y agonizando desesperado sin poder defenderse. Es decir "Tenemos el rostro de la víctima y su dolor", por eso quizás sea algo más chocante para algunos que el cuadro creado por Goya, que para otros, por ese semblante mostruoso y ojos ojos de desquiciado más la oscuridad en su tinte, puede ser peor. A mí tb me impactó mucho este cuadro en la adolescencia, nunca lo olvidé, por eso le hago este honor hoy.
Me alegra que te haya gustado, porque de hecho, te recordé un poco, ya que recientemente descubrí tu amor por la pintura.

-Anónimo: Concuerdo en que puede ser una descripción de un lado de la humanidad. A mí no me parece rebuscado el punto que señalas, ya que hay que contextualizar el momento en que fue hecha la obra, tanto en un ambiente socio-cultural, la influencia artística de la época y por sobre todo la vida del autor. La mayoría de los artistas trabajan así, expresando su mundo interno y es sabido que Goya así lo hizo. Gracias por tu visita y tu opinión. Saludos.