Se dice que han descendido nuevas
energías al mundo facilitando la apertura mental de las personas y elevando el nivel del ser, ayudando así, a la evolución general de la
humanidad. Ya sea por la alineación planetaria del 21 de Diciembre -que dio
término a una era y marcó supuestamente el inicio de otra -, por fuerzas luminosas impregnadas de positivas
y sutiles vibraciones propias de estas festividades o de una gran sugestión
colectiva, no importa, lo esencial es
brindar por un nuevo ciclo, lleno de conmovedor entusiasmo y esperanzadores pensamientos
que promueven el despertar del hombre y su conciencia, haciendo de este mundo uno más cálido y fraternal, que irá apartando poco a poco lo superfluo e
intrascendente, así sea por parte de unos cuantos.
Todos sabemos que como especie
nos hemos defraudado a nosotros mismos, y que el único progreso real y posible
es el individual para mejorar como grupo, y esa es la invitación de la que
tanto se burlan incrédulos, opositores ignorantes o mentes cerradas; No se
trata de tener fe en escuelas o instituciones metafísicas si no se quiere, pues
cada quien puede trazar su propio camino “espiritual” a su manera, con sus
herramientas; Esto se trata de escuchar de una vez por todas aquel subestimado
e incluso menospreciado llamado interior urgente y necesario que no sé de dónde
viene, ¿desde el fondo de la tierra, de las más elevadas alturas o desde la
fibra más sutil del ser humano? Sea como sea, aquel grito sagrado proclama eufórico que
merecemos darnos una oportunidad, y no hablo desde un punto religioso ni
políticamente correcto, si no desde una postura, una ideología y filosofía muy personal y
sincera; Quiero volver a creer en los hombres y en las mujeres, en esas
excepciones que marcarán la diferencia y me demostrarán que estoy equivocada al
pensar que mis palabras son una quimera inalcanzable o una utopía cursi.
Estimado/a lector/a, deseo que se
abran nuevos caminos para ti, sobre todo en las áreas que necesitas para llegar
a la realización personal. Toma esta Navidad y año nuevo como puntos de
reinicio. Espero que todos encontremos las oportunidades que nos hacen falta
para dejar las frustraciones y tristezas, e ir construyendo poco a poco nuestra
felicidad real.

