Con anterioridad expresé mi postura de "no súplica", la cual dicta que "daré en medida de lo que me sea entregado", junto con esa idea agrego la premisa del "No pisoteo" en la cual pretendo respetar mi propio tiempo, intereses, necesidades y límites, y dejárselos muy claro a los demás.
Muchos de ustedes ya conocen la importancia que le doy a una relación recíproca en que la escala de interés por el otro sea equilibrada, eso incluye tolerancia y paciencia en cuanto a las reacciones emocionales de cada parte con respecto a sus crisis personales. Pero dentro de esos procesos individuales veo como menester urgente el no ofender, insultar o desquitarse con el otro si tienes un problema externo el cual no se relaciona directamente con ese otro, pues de lo contrario se incurre a un acto injusto, insensato e inmaduro lo que terminará desgastando cualquier relación.
Si te has sentido pasado a llevar, ya se trate de una situación puntual o en muchas ocasiones analiza desde "afuera" el contexto de esas instancias: "¿Qué hiciste, cómo reaccionaste, qué dijiste?" y todavía más importante: "¿Qué cosas pudiste hacer para evitar el problema pero por miedo, diplomacia, costumbre a callar o por no querer agrandar la situación dejaste de hacer?, ¿qué omitiste?" Estos cuestionamientos son cruciales ya que estoy segura que muchos se darán cuenta que la sensación de "sentirse menos" o "sentirse pisoteado", "no escuchado", "excluido" y demases se relaciona con el "no actuar", con el "permitir" a los otros, con el miedo y sobre todo con la complacencia. El ser complaciente no educa, no libera, sólo restringe, oprime y reprime. Hay ocasiones en que se debe expresar, más allá de las consecuencias, para acabar de raíz con episodios injustos. Muchas veces callas cuando debiste detener a alguien y esa poca valentía de tu parte no sólo te dañó a ti y a esa persona que no detuviste, de paso dañó a todos los que estuvieron involucrados e incluso en un futuro dañará a otras personas ya que al no actuar no se produjo el cambio. No se instaló el "switch" que demarcará un tope cual alarma para que en una próxima ocasión el problema no se agrave al mismo nivel ni a uno peor. ¿Se dan cuenta cómo todos somos responsables de las reacciones en cadena?
Marcar pautas, puntos, reglas, límites, restricciones o como quieras llamarles no es negativo, no es de una persona cerrada sino de una respetable e íntegra. Visto desde la cara amable te ayudará a sentirte respetado y valorado. Entenderán el mensaje de que existen cosas que no son aceptables ni sanas para ti. Aprende a escucharte, aprende a decir "No", a decir "Basta" y a decir "Hasta aquí." Muchos de los dolores que te provoca el resto es porque tú los dejas llegar hasta ese punto. Si algo te cansa, te aburre, te molesta o te agobia tienes todo el derecho, y es más, el deber de modificarlo. Como se suele decir "el poder está en nuestras manos", nosotros tenemos las herramientas, hay que saber usarlas, armar un plan de acción y luego ejecutar de la forma más armoniosa posible aunque signifique romper lazos...
Priorizar el balance interno y la salud psico-emocional y física es un paso que se conoce como "crecer." Es parte de aceptarse a uno mismo y quererse, pues a la primera persona que debes escuchar, satisfacer, ayudar y aprender a educar cuando se equivoca es a ti.






