miércoles, 7 de febrero de 2018

Por la vista y los oídos




En cuestiones románticas, ¿qué tan cierta y válida es aquella creencia que dicta que a los hombres se les conquista por los ojos y a las mujeres por los oídos? No sé si es algo real a gran escala o sólo un estigma ignorante. Tampoco sé qué tan a gusto o conformes se sientan las personas con esta idea. En lo personal me parece un poco básica, limitante y obsoleta en la actualidad, les explicaré por qué: 

Intentando responder mis propias dudas empezaré hablando bajo un supuesto muy general, y diré que, al menos en apariencia, la mayoría deducimos que la premisa en cuestión, está instalada en el inconsciente colectivo dándole cierta relevancia y validez, independiente de la connotación que le demos, porque algunos pueden aprobarla y guiarse por ella, y otros tantos pueden desecharla rotundamente. 
Lamentablemente al tener esta idea tan arraigada en nuestra cultura se hace un poco difícil de obviar y no encasillar a ambos géneros, metiendo en el mismo saco a todas las personas. Puede que sea algo a nivel biológico, pero somos más que seres instintivos, somos individuos con preferencias particulares, aún perteneciendo a un grupo.

Soy de esas personas que no se sienten muy cómodas con esta frase, ya que de cierta manera se tacha a los hombres de cazadores visuales, que persiguen todo aquello que lleve una falda, y por su lado, las mujeres se transforman en presas dispuestas al engaño auditivo, siendo envueltas por frases preparadas y superficiales, creando todo un ambiente seductor, pero ilusorio, muy enfatizado desde los años 20. 

Lo decepcionante del asunto es ver al género masculino como un grupo muy básico que se guía sólo por apariencias. A la vez, es muy triste pensar en el género femenino como criaturas astutas, pero sin trasfondo, en el que sólo tienen sus encantos físicos para cautivar. Ellos mienten y exageran la realidad con piropos y frases clichés o muy creativas, para envolver a una chica bajo el sonido de una voz ronca y profunda, como si viniera desde un estéreo en AM. O son sólo ellos los intelectuales y cultos, y ellas las damitas que miran con ojos brillantes y llenos de admiración. Aunque existen y existirán casos parecidos al que describo, ya no sirve actuar así. Hay hombres que no ven a la mujer como un trofeo y aspiran a una compañera sabia, con la que puedan crecer y avanzar juntos en el camino. Hay mujeres que se cansaron de los despreocupados y sabiondos, y esperan a un hombre atractivo en todos los aspectos, capaz de debatir con ellas sin esperar que les inflen su ego varonil. 

Estamos en una era en donde aspiramos a la igualdad y camaradería entre géneros. Las mujeres si queremos tenemos el permiso y el derecho de andar despeinadas y desarregladas por el mundo, con nuestras cualidades y aptitudes a cuestas, demostrando que somos un mundo completo más que carne, y los hombres si quieren tienen el permiso y el derecho también, a demostrar lo complejos y profundos que en verdad son, y que se fijan en cosas más allá de banalidades. 

Por todo lo dicho, la creencia de que al hombre se le conquista por los ojos y a la mujer por los oídos, se me hace tan obsoleta y vacía ahora. Aunque No digo que no sea real hasta cierto punto, y, tampoco digo que no puedas usar esta pauta como guía, pero me atrevería a decir que hoy en día, más allá de una caratula atractiva, también se busca un trasfondo interesante y estimulante en partes iguales, para ambos géneros. 

Además ¿no se les hace muy emocionante ver cómo se van cayendo estos patrones, creencias y estigmas?

martes, 23 de enero de 2018

Una buena idea



No recuerdo con exactitud la mentalidad con la que abrí este blog. Sólo tengo la leve idea de haberlo estado pensando por mucho tiempo hasta que me atreví. Sí, en ese entonces parecía toda una aventura extrema y diferente. ¿Mi propio espacio? ¡Vaya! qué idea tan interesante. Compartir, exponer mis investigaciones y reflexiones, quizás encontrar personas afines que contribuyesen a ampliar la información o mis perspectivas, y así saciar parte de mi sed de conocimiento tan desbordada en la época. Estaba segura que mis divagaciones merecían una oportunidad con un contexto bien explicado, dentro de lo que me era posible. Un blog era la fórmula correcta. Rompería ese incómodo compromiso a quedarse hasta el final de la conversación; A quién le interese puede leer, comentar o irse. ¡Perfecto! tampoco tendría que oír charlas vacías y a su vez, yo no importunaría aburriendo con las mías.
...He aprendido tanto de este proceso. La importancia del respeto, la variedad de visiones, la responsabilidad que tenemos sobre nuestras opiniones y sobre todo, del contenido que presentamos.

En un principio no tenía la intención de dejar huella en alguien, sólo intercambiar ideas y posturas. Pero hoy en día, que se cumplen exactamente 12 años desde mi primera publicación aquí, asumo el cariño que tengo por todo el trabajo aquí escrito; son testimonios de mi historia, de la manera en que veo, aprendo y llevo la vida, y de los avances que he tenido. Aunque no es un diario-blog o un blog tan personal, la mayoría de las reflexiones fueron inspiradas por eventos que ocurrieron en mi entorno, a un cercano o a mi persona. Así que debo valorar todo lo manifiesto como una extensión o ramificación dimensional de mí. Ya lo dije antes, ha sido terapéutico, un viaje hacia mi galaxia particular, a la vez, que una reconexión, o más bien, una expansión hacia el mundo humano.
He visto que algunos se han sentido tocados por mis textos, y así he encontrado compañeros y amigos… ¡Impresionante!. Así mismo me he visto abrazada en letras por otros blogueros que aún no olvido, esperando su regreso, o que por fortuna sigo leyendo.

Estoy muy agradecida por haberme dado la oportunidad de ir creciendo aquí, tener desencantos y florecimientos, momentos de ausencias y reencuentros. Sobre todo, el reformular y ajustar mi enfoque comunicativo, en cuanto a ese conjunto de líneas ideológicas y principios que te definen como individuo y autor, hasta el estilo que poseo actualmente.
Agradezco mucho esta evolución artística-creativa, desde el intelecto y mundo psicológico, y también el progreso tan íntimo y espiritual que he desarrollado.

Estoy contenta de continuar con esta travesía, sin rendirme, recogiendo los frutos, porque es fácil abrir un blog, lo relevante es mantenerlo y mejorarlo.

Gracias por tu atención y si quieres, agradecería que también me contaras sobre tu historia bloguera.

P.D. Te invito a leer mi otro blog Libertad Natural en el cual podrás leer La historia de Pucca, ¡y enterarte sobre un gran evento astronómico para fin de mes, que no ocurría desde hace 150 años! 


miércoles, 10 de enero de 2018

¿Una dosis extra de magia?





Mi padre era un fiel seguidor de las celebraciones tradicionales, sus épocas favoritas eran Navidad y Pascua. Sacaba toda su creatividad y niño interior para hacernos pasar las épocas más fantásticas posibles. No sólo eran los regalos que aparecían repentinamente, era toda la atmósfera de ensueños, enfatizada por su gran don de narrador. Me encantaba; aunque fuese extraño de alguna forma intuitiva, a la vez estaba dispuesta a entregarme a esas aventuras. Agradezco a mi padre y a mi madre por poseer un espíritu dadivoso y creativo.
Como era de esperar, con los años, mi sentido común me ayudó a percatarme que las tradiciones e historias con tintes mágicos en realidad existían en un mundo aparte; en alguna fibra muy sensible y profunda en el corazón humano. 
Continué presentándome a dichas celebraciones sin explicar mis teorías, pues así como mis padres, y adultos en general quisieron darnos algo de “magia extra” a la realidad de quienes éramos niños en ese entonces, no quise echarles abajo ese esfuerzo que habían creado con intención de enriquecer y extender nuestra inocencia infantil. Lo consideré un gesto puro de mi parte, así como reconozco aún hoy, sus buenas intenciones y las agradezco.

Mi hermana quería confirmar las obvias sospechas de todo niño con el pasar del tiempo; esta nueva realidad, muy distinta a la que le habían contado, estaba hoy, demasiado cerca de sus ojos. Las dudas hicieron mella en sus sentimientos. Ella preguntaba con severidad: “¿Existe de verdad o no?”- a lo que nuestra madre contestaba: “Existe en tu corazón”. Sigo pensando que fue una respuesta perfecta, amorosa y compasiva. Ella tenía razón. Todo cuanto tú desees puede vivir dentro de ti. Pero mi hermana lo vio como una traición por parte de todos los adultos.

Yo no veo culpables como tal, veo adultos construyendo mundos imaginarios sobre los niños para hacerles amar la vida y entrar en contacto con esa chispa única y mística, que a simple vista sólo te la alcanzan las fantasías. Pero, gracias a esto, también tenemos a niños rotos, que en algún punto dejan de creer. Una luz se apaga y se enfrentan a un mundo verdaderamente gris, sin magia ni aventuras fantásticas. Lo que de grandes ignoramos, es que los niños no necesitan una dosis extra de magia, porque ellos son mágicos per se. Tienen todo un mundo por descubrir y la maravilla está ahí mismo, abierta para ellos. No deberíamos interrumpirla ni sobre-adornarla.

El punto de todo gira en torno a la relevancia de hasta qué punto seguir o no perpetuando estas creencias, quizás es importante renovar el enfoque con el que pesentamos estas celebraciones a los niños de hoy. Pienso, a modo muy personal, que no debemos subestimar su criterio ni su astucia. Claro está que mucho depende del niño, pues para mí, no fue un golpe el ir re-descubriendo las cosas poco a poco, de hecho me pareció tierno y conmovedor, pero hay otros niños que lo toman como un engaño. “Las primeras y más importantes personas en mi vida me han mentido desde siempre. Me hacen sentir como un tonto, abusando de mi confianza, porque creí en ellos, di por sentadas sus palabras, pero las cosas no son de la forma en que me hicieron creer que eran…¿Por qué?”. Estos son los cuestionamientos que he escuchado de niños, ya en mi época o ya en otras generaciones.

Hay una presión social fuerte que pasamos por alto. Por eso no debemos juzgarnos entre nosotros, tanto para el que sigue al pie de la letra las historias y tradiciones con tintes mágicos, como para el que considera que ya es hora de darle un giro al tema.

Es un asunto delicado ¿cierto? Mi planteamiento es simple: No se trata de desmitificarlo todo, no es justo señalar que todo lo que exista en el mundo infantil es una falacia, porque cada personita tiene el derecho de ir construyendo su realidad. Se valen los cuentos de hadas y contestar con un “no lo sé” ante algunas preguntas. No des por sentado que toda la verdad está en tu boca y raciocinio, porque a veces los niños ven más allá de lo que podemos ver nosotros, y eso no se trata de mera imaginación, sino de una conexión superior y más honesta con el planeta. La Tierra abre sus puertas místicas a quienes tienen los ojos abiertos, por eso, pienso y repito, que los niños no necesitan una dosis extra de magia.

Pero veo necesario, mas no obligatorio, modificar la perspectiva en que estamos presentando las tradiciones. Puedo contar la historia de San Nicolás, los reyes magos, el nacimiento del niño Jesús, pero no tengo que comprometer a un niño a creer en su existencia ni condicionarlo a ser bueno para recibir por interés, la visita y regalos de estos seres. Son narraciones con enseñanzas que valen la pena contar; No estoy negando la existencia de estos personajes en particular, pero los regalos que reciba saldrán de nuestros bolsillos, y creo que esa parte no habría que omitirla. Otro asunto sería hablar del hada de los dientes y el conejo de Pascua… Tendrás que prepararlo para el golpe de la verdad que descubrirá si le das fe de la veracidad de estos cuentos, porque es triste para un niño darse cuenta que la moneda bajo su almohada o los huevos de chocolate que encontró alguna vez fueron puestos por ti y no por estos seres que le dijiste que vendrían. En este punto debo destacar que todo depende del cómo se digan y llevan a cabo las cosas, y sobre todo, la madurez o resiliencia del niño. No digo que algo esté bien o mal, sólo te dejo este planteamiento sobre la mesa.


viernes, 29 de diciembre de 2017

Gratitud



Cuando ha pasado el ajetreo y todo parece más calmo, me sorprende darme cuenta que ya finaliza el año, y aunque superficialmente se sienta como cualquier otro año que se dejó llevar por el paso del tiempo, siempre hay algo que lo hace único, marcándolo en mi historia personal. En retrospectiva han sucedido tantos eventos que no alcanzaría a realizar un listado, ni si quiera puedo ahora enumerarlos en la mente sólo por jugar; pero estoy hóndamente agradecida del aprendizaje, las oportunidades y la experiencia adquirida.

No pretendo exponer logros ni derrotas sagradas, sólo quiero hacer un cierre contemplando en silencio, conectada con el fluir natural de la vida, con los brazos abiertos a lo fresco y a lo nuevo, dando las gracias.

Gracias a cada uno por su granito de arena, por sus buenas vibras y por el cariño compartido. Gracias a quienes pasaron, dejaron huella y a quienes se quedaron.

¡Qué se limpien los caminos para buenas nuevas y, que la prosperidad y bienestar colmen sus hogares!

lunes, 4 de diciembre de 2017

Hay que quererlas



Es probable que alguna vez hayas escuchado o pronunciado la célebre frase que dicta que “A las mujeres no hay que entenderlas hay que quererlas”, la cual se la debemos al escritor Irlandés Oscar Wilde, a quien quizás conozcas por una de sus obras más destacadas llamada “El retrato de Dorian Gray” o por “El fantasma de Canterville”. Pero hoy no pretendemos hablar de su trayectoria como poeta ni dramaturgo, pues lo que nos atañe es precisamente la frase señalada en el principio. Antes de exponer mi visión, quiero preguntarte: ¿Qué te hace sentir cuando la escuchas o dices?, ¿como hombre o como mujer concuerdas con ella?, ¿por qué?.

Es importante que analices tu respuesta porque no pretendo pasar a llevar a alguien, pero quiero demostrar que esta frase se ha instalado tan hondo en nuestra sociedad, haciéndola parte del “saber popular”, impactando la forma en que muchas personas se relacionan con el sexo opuesto. Diría que se le ha restado la importancia debida al machismo implícito en esta idea, camuflado o "hermoseado" por el son poético que parece tener. 

Muchas veces he sido testigo de la forma indiscriminada en la que se utiliza dicha frase para disminuir los sentimientos, acciones y pensamientos de una mujer, con ese falso tinte comprensivo y romántico que lleva en sí misma esta frase burlona.
Lo más desafortunado del asunto, es que muchas mujeres han adoptado esta idea sobre sí mismas y sus congéneres, ignorando que esta clase de pensamientos contribuye a la desigualdad entre géneros.

Ya te habrás dado cuenta que no soy partidaria de la premisa en cuestión, ya que se trata al género femenino como irracional, en el que sus actos no tienen ni son ni ton y que sus emociones son injustificadas. A mi ver, cada vez que esa frase es pronunciada, se nos está quitando valor como seres pensantes y libre-opinantes, subestimando nuestro intelecto y toma de decisiones. 
A su vez, se utiliza como excusa para no hacerle frente a las problemáticas entre parejas, como si las mujeres fuesen siempre las equivocadas y culpables, pero “se nos perdona por ser mujeres”, como si fuésemos lindos cachorritos haciendo tonterías y que con querernos bastase. Pero ¿de qué clase de querer estamos hablando entonces?, la forma en que yo entiendo un afecto y lazo verdadero, tiene como base no sólo la lealtad, sino también el respeto como pilar fundamental, en donde nos tratamos como compañeros en igualdad de condiciones; en donde tú me escuchas y yo te escucho, en donde tú argumentas y yo argumento, en donde ambos llegamos a un consenso para que las partes implicadas sean satisfechas, trabajando en pos del bienestar mutuo. Y esto es aplicable en relaciones laborales, sociales, amistosas, familiares y amorosas.

Cuando era mucho más joven siempre me hizo eco esta frase, algo nunca encajó, pero no comprendía en ese momento que se trataba de una visión machista que hace menos a las mujeres. Usualmente estas ideas se sobrevaloran porque fueron dichas por algún escritor reconocido, y al ser reproducidas por tantas y tantas personas sin distinción de género, rol, estatus o edad, uno da por sentadas esas visiones. Hoy en día entiendo que algo que se hace popular y que está inmerso en el inconsciente colectivo, no es necesariamente verdadero, correcto ni justo.

Quizás hayan personas que crean que esto es una exageración y que una frase como ésta no tiene ningún impacto sólido, contundente y real sobre una comunidad. Es seguro que algunos nos aconsejen hacer oídos sordos ante las cosas que no nos gustan y seguir de largo para que no nos afecten. De hecho, estoy de acuerdo en que una frase no debe amargarnos el día, pero hay que entender que el perpetuar pensamientos retrógrados como el que estamos tratando hoy, colabora a la forma en que una cultura se mueve y trata a su propia gente. Yo no quiero seguir viviendo en un mundo en donde se subestime a las personas por ser de uno u otro género, o de una u otra condición, sobre todo si son ideas dañinas de hace más de un siglo atrás; es hora de renovarnos y avanzar hacia una comunidad más unida y evolucionada.

Así, que en pos de lo anteriormente mencionado, procura bien tus palabras, escoge con sensatez lo que expresarás, para no seguir siendo parte de esos grupos que menosprecian a sus pares, muchas veces, por falta de conocimiento y análisis.

Por último, para entender a una mujer no debes subestimarla, escucha sus razones con respeto. Es una idea errónea creer que somos difíciles de descifrar. Esa es sólo una postura facilista y engañosa, nutrida, justamente, por ideas como las de Oscar Wilde.

miércoles, 25 de octubre de 2017

La enfermedad desde una mirada holística



La forma en que la medicina holística ve la enfermedad es un poco diferente de la manera en que la ve y trata la medicina tradicional, la cual se enfoca en patógenos externos, genética o eventos circunstanciales que disminuyen las defensas del sistema inmune de la persona (lo que no deja de ser cierto, pero incompleto). La medicina holística, por su lado, ve la enfermedad como un amplio sistema de comunicación energético, en la que el Gran Espíritu que habita en cada persona y a la vez en todo el universo, intenta transmitirle un mensaje para que pueda abrirse paso al cambio. Podemos simplificarlo de otra manera si no resuenas con la explicación reciente; El cuerpo enferma para que te escuches y finalmente atiendas los aspectos discordes e inconclusos que no enfrentas en tu vida. Tu subconsciente envía señales en forma de síntomas para que focalices tu atención en determinadas áreas. Es, aunque no lo parezca, una manera simbólica y directa en la que tu mente, tu alma, tu campo electromagnético y cuerpo físico intentan expresarse para que oigas, comprendas, aceptes y soluciones.

Dicho esto, la enfermedad, es entonces una alarma, un aviso y/o un mensaje para prestar atención e ir hacia dentro de ti. Hay que ver la enfermedad desde una mirada más amorosa, como una oportunidad de crecimiento y no de castigo. Deja de lado esa limitante y egocéntrica creencia, la cual dicta que tu enfermedad es una deuda karmática, una cruel broma del destino o azar, o una sanción ante tus errores del pasado, ya que te quedarás en una cárcel mental en donde serás siempre una víctima indefensa, incapaz de hacer algo consigo misma para sanar. 

Queridísimo lector, todos somos creadores de nuestra realidad. Si llegamos al punto en el que estamos, para bien o para mal, somos los principales responsables, aunque otras personas o eventos hayan contribuido. Con esto no digo que tú, necesariamente, hayas pedido y querido de manera consciente esta enfermedad que te aflige, ya que todos en nuestro sano juicio deseamos bienestar, pero participamos muy activamente en atraer y crear nuestra realidad actual, a sabiendas o, inconscientemente, como sucede en la mayoría de las personas. Hay casos aislados cuando se trata de seres que nacen con enfermedades de alguna condición genética o hereditaria, lo cual profundizaremos más adelante, pero a grandes rasgos, es una misión personal conectada con una misión colectiva-familiar para sanar patrones mentales e historias genealógicas insanas. Según algunas disciplinas holísticas lo que se hereda no es la enfermedad, sino los patrones de creencia en ella.

¿Qué es lo que nos enferma?

Lo que nos enferma son las emociones y los pensamientos maldirigidos, en conjunto con nuestros actos y falta de cuidado personal. 

Una mala palabra, un evento confuso, un paralenguaje ofensivo, una experiencia traumática, todo suceso por mínimo que parezca, causa impresiones y huellas emocionales, las cuales gestan ideas y percepciones subconscientes que lastiman poco a poco si no las cuidamos; esto también ocurre a la inversa: Un concepto impuesto o autoimpuesto puede nutrir emociones y sentimientos de rechazo ante ti o tu alrededor si no lo atendemos. Por eso se hace tan necesario ir hacia el origen de cada cosa que enjuicias, de cada tradición que predicas sin cuestionamientos o de cada sensación negativa que algo te provoque, ya que movernos en la vida por inercia, por costumbre o, por el contrario, de forma descontrolada, te aleja de quién eres y de lo que podrías llegar a ser.

¿Qué propone la medicina holística?

La medicina holística propone escuchar en profundidad tu cuerpo y ser interno de modo íntegro, entendiendo que la manifestación de un síntoma es un llamado de atención o la expresión de algún aspecto o parte de ti que necesita ser debidamente cuidada, todo esto por medio de la comprensión, aceptación y liberación para que finalmente se produzca la tan esperada sanación con ayuda de técnicas y elementos de vibración amorosa, como lo son las hierbas, aromas, masajes energéticos y un conjunto de terapias para que encuentres el camino de regreso a la salud.

Un abrazo de luz a todos.


lunes, 16 de octubre de 2017

Levantando un velo



Llevamos mucho tiempo compartiendo letras, ideas y sentires. Ha sido muy gratificante y tremendamente nutritivo, así que por favor, recibe de corazón a corazón un abrazo de luz. Agradezco que de alguna u otra forma nuestros caminos se hayan juntado, por eso hoy quiero contarte un poco de mí para que nos conozcamos más.

Lo he dicho más de una vez: Soy del mundo, pero vivo en Chile. Sí, en esa franja que parece una columna vertebral al fin del mundo, en el hemisferio Sur. Por fortuna vivo en la zona central del país, un lugar muy templado y me siento en equilibrio aquí.

Soy terapéuta holística, ya que considero necesario ver a las personas de manera integral, no sólo enfocándose en los síntomas, sino en la raíz del problema para que las soluciones y sanación sean profundas, a través de la comprensión y la aceptación, de lo contrario, llegaremos a meras anestesias locales y momentáneas.
Es un camino de servicio, amor, estudio y luz que elegí. Me desarrollé en Masoterapia (Masaje terapéutico). Soy maestra de Reiki en el sistema Usui (Sanación energética por imposición de manos), Gemoterapéuta (Sanación con minerales, gemas, piedras y ayuda de la Madre Tierra), Consultora de TRE (Terapia de Respuesta Espiritual) e Intérprete del tarot (Cartas o naipes con mensajes del subconsciente), entre otros. 

Me fascinan las letras como método de autodescubrimiento, para el trabajo de introspección profunda y sanación. Siento que con ellas podemos liberar nuestros potenciales de creación, entendernos, compartir, expandir y enriquecernos a nosotros mismos y a nuestro alrededor. En lo personal, ha sido muy terapéutico, catártico y hasta mágico. Escribir me ha enseñado a conectarme con mi cosmos interior y a canalizar cualquier malestar de forma creativa. La poesía, en su momento, se transformó en un dulce, elevado y sagrado lenguaje del alma y del corazón para mí. Me atrevería a confesar que me salvó cuando lo necesité. He experimentado varios géneros y temáticas; hoy en día hago artículos de reflexión dirigidos a desarrollar consciencia. 
Veo a mis autores favoritos como amigos de charlas interminables, que en el fondo no me conocieron en persona, pero de alguna forma me supieron interpretar. Jorge Luis Borges, Gibrán Khalil Gibrán, Hermann Hesse y Mario benedetti fueron algunos que hace varios años atrás llegaron a mi vida, para proveerme de lecciones muy valiosas que me marcarían hasta el día de hoy.

Soy aficionada al arte en todas sus ramas y me desempeño en algunas con cariño, independiente de si lo hago bien o no. Me encanta la fotografía, el dibujo, la ilustración, la escritura, la pintura, el origami y las manualidades. Hay épocas en que me alejo de algunos, pero nunca los abandono por completo. 

Sé que no me conocerás del todo con esta breve descripción sobre mis gustos y aficiones, pero al menos te dará un atisbo de mi persona. 

Saludos y gracias por leer. Por favor, cuéntame -si quieres y sientes confianza- sobre ti. Y si tienes alguna duda, házmela saber.

jueves, 21 de septiembre de 2017

México en luz, práctica de meditación



Si está en tus manos aportar materialmente, hay cuentas internacionales de donación para México.
Pero no te sientas impotente ni negativo si no puedes hacer una colaboración financiera. Hoy elevaremos una petición de asistencia energética para subir la vibración del país con el poder de la intención y la luz que reside en cada uno de nosotros. Por favor quédate y únete.

Meditación por México
1.-Busca un lugar y un momento en el que no seas interrumpido.
2.-Puedes poner música para concentrarte e incienso para la inspiración. (Opcional)
3.-Suelta la tensión de tu cuerpo y aparta los pensamientos de miedo, tristeza y desesperanza.
4.-Enfoca la atención en tu respiración. Haz 3 inhalaciones profundas y lentas, luego respira normalmente.
5.-Si te ayuda, antes de comenzar puedes realizar un mantra como el Om Mani Padme Jum, El de Tara Verde (Om Tare Tuttare Ture Soha) o el de tu preferencia. (Opcional)
6.-Si no deseas invocar a ninguna presencia, no lo hagas, usa el poder mental, envía buena energía o modifica este ejercicio a tu agrado.

Comenzamos:

"Pido la asistencia de mis guías y maestros espirituales, de mis ángeles custodios y de todo mi comité del Yo Soy (x3)
Queridos seres de luz, hermanos amados, por favor protéjanme durante esta práctica creando un escudo impenetrable para que nada ose perturbarme. Aparten toda interrupción, porque hoy soy paz y equilibro." 

-Visualiza alrededor de ti una esfera blanca, dorada o el color que represente para ti protección. Extiende esa esfera por la habitación en la que te encuentres.
-Con los ojos cerrados puedes hacer el mudra o posición de manos que más te guste o sientas que se adapte a las necesidades del momento, o puedes hacer como yo y simplemente posar tus manos sobre el corazón (derecha sobre izquierda), ponerlas sobre tus piernas o palmas juntas en señal de oración. Las mujeres pueden también poner una mano en su útero y otra en su corazón.
-Imagina que de tus piernas salen raíces las cuales se extienden hasta el centro de la Tierra y de tu coronilla sale un rayo de luz que te une al cielo infinito. Comienza a enviar Luz verde de curación a todo el mundo, poniendo especial énfasis a México. Cúbrelo ahora con un manto protector de luz violeta que transmutará todo el dolor en luz. Mantén esta imagen amorosa, con un México iluminado y decreta:

"México está reconstruído. México está refortalecido. México es iluminado y reabastecido. Todas las familias se reúnen. Todas las mascotas encuentran su hogar. Todos los heridos sanan. México está lleno de amor, porque México es amor y luz"

-Mantén esa visualización de familias y personas felices, de hogares reconstruídos y repite:

"En el nombre del sagrado Espíritu que habita en mí y en todo el universo. En el nombre del Dios Padre y la Diosa Madre que habita en mí y en todo el universo, pedimos asistencia inmediata para sanar, reconstruir, iluminar y elevar la vibración energética de México y sus habitantes. Todos merecedores de la electrónica y poderosa energía de Dios Padre Madre, que renueva, llena de vitalidad, de salud, protección, perdón y amor cada célula y rincón de México y su gente, transmutando todo dolor, toda herida, todo pensamiento, sentimiento y energías perturbadas y negativas en luz incandescente y pura, ahora ya, en este mismo instante."

-Envía rayos luminosos desde tu corazón hacia México. Sigue tu intuición con los colores, formas, tamaños e intensidad de cada rayo. Cuando estés listo, repite:

"México ha sido restablecido, reconstruído y refortalecido. Su gente es fuerte y se levanta. Viven en amor y plenitud, la fortaleza y la luz están con todos.

Lo pedimos en armonía para todo el mundo y de acuerdo a voluntad divina. Bajo la gracia y de manera perfecta. Así es, hecho está.
Gracias Padre/Madre, Gracias gran espíritu, Gracias maestros ascendidos, seres de luz, ángeles y guías porque me han oído. Los despido por ahora con amor, para que continúen con la labor de asistir a México y a la madre Tierra.

Gracias(x3)"

-Poco a poco vuelve en ti, moviéndote lentamente, abriendo los ojos a tu ritmo. Siente paz, y cada vez que puedas envía sentimientos amorosos y armoniosos a la zona afectada. No expandas el miedo ni la idea de nuevas catástrofes, necesitamos elevar la vibración de México.

Nota: Puedes incluir a Puerto Rico que ha sufrido mucho con los Huracanes, al estado de California que acaba de tener un sismo fuerte también y a todo país o zona que esté conflictuada si te nace. Si no tienes mucho tiempo imagina al Planeta Tierra envuelto en un manto rosa de amor. Si te cuesta meditar, sólo haz el rezo.

Gracias por tu servicio y buena voluntad.


sábado, 2 de septiembre de 2017

Tomoki Arte


Fuente de la imagen Tomoki Arte, autora Paola Tovar.

Una de las cosas que considero más gratas de apreciar y hasta de admirar, es la capacidad creativa de las personas. Me emociona mucho más cuando se tratan de iniciativas que aportan con un toque personal y lleno de gracia, como lo es el proyecto de Tomoki Arte, dirigido por su dueña Paola Tovar. Esta empresa no nace precisamente por un interés financiero, sino por una necesidad urgente de creación. ¿Has sentido alguna vez un grito interno pidiendo expandirte? El alma de un artista no tiene horizonte y siempre debe estar en constante flujo. Si has experimentado esta sensación, entonces comprenderás la motivación de Paola por palpar sus deseos materializados y a su vez, ofrecerlos al mundo.

Debo confesar que este proyecto me conmueve especialmente, porque cuando interioricé con la artista en cuanto a lo que su obra y el proyecto como tal significan para ella, pude corroborar que ha causado un gran impacto en su vida.

K- Qué significa Tomoki Arte. Cuéntame por qué ese nombre.

P-"Tomoki es la combinación de los apellidos de mi Familia, To originario de Tovar por parte de mi padre, Mo de la parte Moreno de mi madre y Ki viene de la de mi esposo King, así que es un nombre compuesto por mis raíces familiares tanto como una proyección de un futuro familiar.”- Comenta. 
También agrega con emoción que esta palabra compuesta le sonó muy Japonesa, así que la curiosidad la llevó a investigar si existía, y para su sorpresa, así fue. “Tomoki” -Me explica- en japonés puede significar “Árbol sabio” o, dependiendo del kanji con el que se escriba, “amigo de los árboles”.- Quedó encantada al poder ver reforzada su idea de familia y raíces con el concepto de un árbol contenedor de gran sabiduría
P-“Mi familia es una gran influencia de quien fui y de quien seré en el futuro, y esto me lleva a quien soy; y lo que soy es parte artista, y he aquí la última parte del nombre de mi proyecto: Arte. Arte, refiriéndose al poder de expresión y visión única que tengo como individuo, y que deseo plasmar y compartir con aquellos que lo aprecien.”

K.-¿Qué significa para ti esta empresa?

P-"Es una búsqueda de reconocimiento. Un proyecto que me permita reafirmar mi talento; es la búsqueda de satisfacción como persona creativa, la que espera generar interés respecto a su arte, y hacerlo de tal modo, que genere algún tipo de ganancia para poder sostener el proyecto (materiales) y un extra para la vida cotidiana, como clases extracurriculares para mi hija o aquel heladillo que es bien merecido un fin de semana bajo el sol y con mi familia.” 

Como si fuera poco, la artista pretende generar consciencia social, donando $10 us por cada obra vendida para la Unicef. Algo digno de admirar y agradecer.

Como es propio de un ser sensible, su obra está muy enfocada al romance plasmado en bellas lámparas, recreando parejas icónicas dentro de la animación, como de los grandes clásicos de Disney (La bella y la bestia es un ejemplo) hasta series más actuales como Regular show o un Show más (Con Rigby y Eileen). Esto le da versatilidad, carácter, jovialidad y ternura a su trabajo. “Uso generalmente arte para fanáticos de anime o caricaturas”-Nos cuenta- “ya que todos tenemos una serie de TV o película que nos genera una sensación de bienestar, de alegría, amor o todo combinado. Pero no me limitaría a sólo esto, si alguien me pide una lámpara personalizada estoy dispuesta a diseñarla”. 

 k-¿En qué consiste tu obra y qué la hace única?

P-"Consiste en luz y color, en la belleza de un arte milenario y delicado como lo es el vitral, pudiendo ubicar cada pieza en cualquier espacio interior. Para mí manifiesta la capacidad de entre luces y colores perderse por un momento en las formas que estos proyectan; como cuando ves las luces de Navidad. Recuerdo que de niña veía las luces de colores prenderse y apagarse, y así me perdía en ellas, encontrando una simple forma de meditación… Es, quizás, la posibilidad de encontrar paz en los detalles. Lo que  hace único mi trabajo es que puedo recrear escenas y trozos de historias, para que quien observe pueda imaginar lo que está ocurriendo, e incluso, darle un nuevo significado. ¡Es arte! ¿qué puedo decir?" -exclama entre risas-. "Esto tiene la versatilidad de la interpretación personal y la impresión que ha dejado en tu mente. No he visto lámparas decorativas como las mías. Hay muchas bellas pero se sienten lejanas, con un estilo anticuado de flores y frutas, y aunque complicadas en su elaboración no tienen mucho que contar hoy en día. Una obra debe aspirar a querer ser contemplada.
En mis lamparas elegí el estilo moderno fusionado con el color y luces de un gran vitral de ventana, con la conveniencia de poder mover o posicionar esta lámpara en varias locaciones de tu casa u oficina, puedes ponerla en la pared o en un estante, en un escritorio o junto a tus fotos de vacaciones. Son un excelente regalo, originales y especiales.” 

Cuando le pregunté qué tenía que decir al público hizo gran hincapié en el coraje que supone la exposición en calidad de artista, porque no sólo toca ser resistente ante la posibilidad de fracaso o crítica, sino muy valiente para seguir leal a uno mismo ante lo que deseamos exponer. “De alguna forma, tanto nuestra visión de la vida como nuestra alma quedan vulnerables. Así que pediría respeto para los artistas y lo que tienen que decir. Es verdad que no todos vamos a enamorarnos de la misma obra de arte, y es verdad que muchas otras veces no le encontraremos el sentido, pero lo que trato de decir aquí, es que hay que ser respetuoso ante la valentía del artista que se expone, y honrar su osadía, su obra, y por sobre todo, saber opinar. Por último, si eres alguien talentoso busca tu propia forma de expresión, no copies cosas que ya están hechas, tu puedes crear tus propios estilos y debes creer más en tus talentos, usa las herramientas que están a tu disposición para crear cosas nuevas."

Por supuesto que hay mucho más para contar, pero de momento permitamos que sus bellas lámparas hablen por sí mismas. Puedes ver más en su página web oficial Tomoki Arte o en su página de facebook

sábado, 19 de agosto de 2017

El peligro de ser feliz


Foto de: Robert and Shana Parkeharrison

Como preámbulo al punto principal en cuestión, debemos empezar reflexionando sobre lo más característico cuando escuchamos hablar sobre la felicidad; “¿dónde la encuentro?”. Muchas personas se entregan a la idea de tratar a la felicidad como un objeto perdido, el cual debe ser buscado sobre cielo y mar, bajo las piedras, en una relación o en un sueño por cumplir, y no digo que no pueda ser así, aunque la forma en que yo veo este asunto es un poco distinto; La felicidad no es una meta que se consigue, es un camino que se construye. Quizás podrías pensar que mi filosofía de vida se acerca a esa premisa de sabiduría popular, la cual sugiere que la felicidad está formada de emociones positivas y momentos fugaces, pero prefiero complementar la idea viéndolo más como un estado permanente o al menos prolongado, que como instancias breves de satisfacción. 
Nunca he podido definir con exactitud los grandes tópicos universales y humanos, como el amor, los ciclos de la vida y, propiamente, la felicidad, pero de forma breve podría explicar(me)la como un estado continuo de templanza interior, el cual no depende de agentes externos como circunstancias, eventos ni otros seres. Sí, dicho de esta forma parece difícil, pero se puede acceder a ello con mucha introspección y trabajo sobre ti, sabiendo que en tu completud te bastas. Yo elijo no sentirme como un ser fraccionado cuya existencia y estado interior dependa de lo que me dé otra persona o una cosa en específico. 
Esto no supone vivir con una sonrisa bobalicona todo el día o no poder experimentar todo tipo de emociones. Tampoco se trata de estar en modo inmutable, metido en tu fuero interno, mirándote el ombligo sin ser parte de lo que te rodea, y despreciar tanto la ayuda como el valor que los demás aportan a tu vida.

Ahora, ¿por qué hablo del peligro que supone ser feliz? para ello abriré una pregunta: ¿Te has sentido alguna vez cuestionado, señalizado, juzgado y desacreditado por mostrarte feliz? Es curioso y gracioso al mismo tiempo; las personas creen que tu equilibrio psico-emocional está sujeto a su juicio, que tienen el poder y el derecho de ponerlo a prueba con intentos de desbalancearte y sacarte de tu centro. Si lo logran, entonces “realmente no eres feliz”, según ellos, pero si no lo permites y manejas la situación, “te estás conteniendo con una careta”. Recuerda que esencialmente el cómo te sientes depende de ti y nadie puede dictar lo contrario. Tú eres el único amo y señor capaz de decidir cómo reaccionar ante los sucesos, aunque puedes culpabilizar al otro por hacerte enfadar, como si esa responsabilidad fuese exclusivamente suya, tal cual hacen los infelices. No digo que una injusticia no pueda dolernos, pero a veces le agregamos una carga emocional extra e innecesaria a asuntos que pueden escaparse de nuestras manos, como por ejemplo, la ineptitud o inconsciencia del otro. Una opinión ajena sobre tu persona no te redefine como individuo, un ataque personal es sólo una interpretación y no una verdad absoluta. Puede molestarte la falta de visión, pero no deberías permitir que eso nuble tu juicio ni ensucie la imagen que tienes de ti. Si no creen que eres feliz, dichoso, que estás bien y cómodo con tu persona, no es tu deber demostrar lo contrario, no requieres la validación social para disfrutar, le duela a quien le duela. Tendrás retractores infelices, pero trata de no juzgarles, tú también te has sentido alguna vez así, entiende que la desdicha puede ser agresiva, intolerante, desconfiada y celosa. Deja que vivan su proceso, que ladren y piensen como desean, porque al fin y al cabo, tú seguirás siendo tú, viviendo tu realidad. 
Cabe destacar que es obvio que aunque te consideres una persona dichosa o que está en buenos términos consigo mismo y la vida, tendrás declives, bajas de ánimo, episodios complicados, de tensión y estrés, y ello no significará que dejaste de ser alguien templado, y tampoco le concede el permiso a otro (o a ti mismo) de echártelo en cara. Aún en esas etapas podrás sentir palpitando la chispa de la felicidad en ti, pese a todo. Quizás la interpretes como esperanza, como tu Pepito grillo aconsejándote calma o una sensación de que todo saldrá bien. Quizás se burlen y digan que te crees de la new age, con visiones fantasiosas de optimismo, pero ¿sabes qué? eso da igual. Nadie está en tus zapatos. Ríete con ellos, porque quizás algo de razón halla en eso ¿y qué?. Sea como sea, lo que realmente importa es que superes los obstáculos, que asimiles el aprendizaje ganado y mantengas tu bienestar.

Para finalizar, la felicidad no es una emoción, no debe ser confundida con la alegría y mucho menos con un momento de euforia. Las emociones forman parte de la felicidad, pero no son la felicidad. Las emociones pasan, cambian, se transforman, la felicidad -en la forma en que yo la veo- estaría más sujeta a un sentimiento, el cual es más prolongado, aunque más que ello, como dije, se trata de un estado y hasta de una capacidad.