Porque haya un puesto en el estacionamiento, que la dieta rinda frutos, que te llegue la llamada telefónica que ansías, por la salud de la familia, el éxito en una relación amorosa, por tiempos mejores, por la economía del hogar, hasta por el fin de las guerras y la paz mundial. Sé que la mayoría habemos puesto la mente y el corazón en pedir, orar, invocar la ley de atracción o simplemente enfocar nuestro esfuerzo y dedicación en este tipo de deseos, ¿pero alguno de ustedes ha procurado, verdaderamente, dedicar tiempo o algún acto en pos del mayor bien para su alma?
Realmente se me hace una pregunta interesante y de una relevancia significativa.
Y no me refiero a subir de puesto o comprar el automóvil de tus sueños. En realidad estas cosas satisfacen más al ego y a la personalidad que al alma.
Estoy de acuerdo en que hay objetivos que al alcanzarlos nos facilitan y alegran la vida, pero yo quiero ir a un estado mucho más profundo y a la vez elevado, y me refiero a una sanación álmica intensa, una instancia en que podamos hablar con nuestra alma, sentirla y rendirle el honor que merece. Desde los Registros Akáshicos me dijeron que el alma se comunica y expresa a través de intuiciones; es decir que cuando percibes una corazonada, una respuesta repentina o una inspiración sublime, es ella, tu esencia divina hablándote, pero tú no siempre respondes, oyes ni actúas, aún cuando todas las señales internas están latiendo para ti.
Una forma sencilla de aprender a atender tu alma es aprendiendo a escuchar tu cuerpo primero; comer cuando tiene hambre, dormir cuando lo pide, respirar aire fresco si lo deseas.. Poco a poco aprenderás a oír la voz venida de tu fuero interno, con todo lo que necesitas saber.
Regálate esos momentos de paz que en el fondo tanto quieres; ese café en el parque, esa caminata a las afueras de la ciudad, esa tarde bella a orillas del mar… Las instancias de distendimiento son medicina silenciosa pero potente, pequeños lujos simplones para ti, pero que tu alma agradece.
- Hoy quiero regalarnos este mensaje espiritual, acto simbólico, poema místico o carta psicológica, como gusten llamarle; es para mi alma y para la tuya. Puedes poner incienso, música bonita y prender una vela. Puedes meditar antes y/o después, pero lo más importante es que lo leas a consciencia para ti mismo:
Por el bien de mi alma
(Escrito por Kadannek)
Por el bien de mi alma hoy hago el gran llamado: Invito a mi gurú interno a escucharme y hablar conmigo. Invoco la magia sublime de mi espíritu para despertar, volver a mi centro y palpar el punto de origen, pues necesito recordar que nunca hubo separación, que sigo siendo parte de la fuente primera; una extensión de amor universal con forma humana.
Por el bien de mi alma hoy respiro profundo, me lleno de luz y me dejo fluir en cada exhalación.
Por el bien de mi alma me saludo, bendigo y honro, abriendo los brazos a la dicha y a todo lo bueno que la vida quiera obsequiarme. Agradezco la sabiduría infinita que mora en mí, la cual me ha guiado lo mejor posible en cada plano existencial.
Por el bien de mi alma me permito romper las cadenas mentales que me han mantenido atado tanto tiempo a circunstancias, momentos y personas indeseables. Si alguien en algún punto de mi tránsito por este u otros mundos me ha dañado, hoy le perdono y me perdono por perpetuar consciente o inconscientemente este dolor, rencor y trauma. Si yo he herido a alguien en algún punto de mi tránsito por este u otros mundos, le pido perdón y me perdono por haber perpetuado consciente o inconscientemente esta culpa, desprecio hacia mí mismo y dolor.
¡Hoy me declaro un alma libre, abandono la tristeza y vuelvo a unir cada espacio roto y vacío en mí! ¡Qué cada herida cicatrice y se abalance el amor incondicional, divino y sanador en toda la extensión de mi ser! ¡Qué mi corazón sea feliz de aquí en más, y que ese goce se proyecte, envuelva y contagie a mis seres queridos, para así, avanzar y mejorar juntos!
Por el bien de mi alma le permito borrar las memorias dolorosas del ayer que mi personalidad quizás ignora, pero que en algún rincón del subconsciente continúan afectándome.
Alma mía ¡Hoy declaro mi amor por ti! ¡Hoy puedes sanar! ¡Hoy en adelante estoy receptivo y agradecido de escucharte y permitirnos ser!.
¡Dicho es, hecho está! Gracias.
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